Un nuevo desafío para los estudiantes: programación y robótica en las aulas

NIVEL PRIMARIO

Docente: Lorena Zapata
Escuela N° 243 “Gobernador Pedro Ferré”

En las aulas de los alumnos de 6º grado de la escuela 243 Pedro Ferré de Ituzaingó, se sumaron a vivir la experiencia de aprender a través de la robótica. Los niños se ponen al volante con Q-Scout para avanzar en un camino de nuevos desafíos de conocimiento. 

Con una computadora se pueden hacer muchas cosas, inclusive darle indicaciones a “Carlitos”. 

Carlitos es un robot que fue bautizado así por los alumnos de 6º grado de la Escuela 243 Pedro Ferré, de la localidad de Ituzaingó.

Ellos junto a Lorena Zapata, su profesora de Computación, y docentes de grado del turno mañana están dando los primeros pasos dentro del mundo de la programación y la robótica. 

La introducción de este tipo de proyectos dentro de las aulas propone construir un modelo pedagógico innovador que permita a los estudiantes desarrollar un pensamiento computacional acorde a los contextos actuales.

La escuela cuenta con las herramientas de robótica desde el 2019 y a través de las capacitaciones los docentes emprendieron el camino de aprender juntos. “A través de estas herramientas los chicos aprenden a pensar y a aplicarlo en todo. La programación es genial para la vida, porque te enseña a ir paso a paso”, dijo Zapata.

Aseguró que este tipo de lenguajes es muy útil. “Aprender el pensamiento computacional es importante, y sí lo hacen pueden llegar a estudiar cualquier cosa, porque les abre la cabeza”, subrayó.

Las innovaciones tecnológicas aplicadas en el aula se dan en pos de reconocer la cultura digital, y a través de nuevas metodologías de trabajo, los estudiantes desarrollan los conocimientos de forma creativa, colaborativa y aprendiendo de los errores.

La robótica es un área interdisciplinaria que tiene como objetivo diseñar máquinas robotizadas capaces de cumplir con tareas de manera autónoma. Sin embargo, para llegar a ello habrá que pasar instancias previas de prueba y error. “Los chicos se frustran cuando no les sale tal o cual cosa, y por eso es bueno contar con esta herramienta, porque les ayuda a manejar la frustración”, explicó la docente.

Los alumnos cargan las indicaciones en su robot a través del programa My Qode, con el que se introducen en conocimientos de programación. En la demostración, “Carlitos” tenía que llegar a la escuela, y para eso los estudiantes también prepararon maquetas de edificios y tiendas para representar su ciudad.

En un extremo se encontraba la salida y en otro la escuela. “Carlitos” realizó el recorrido de manera exitosa y los alumnos celebraron su logro con sonrisas y aplausos. Así, los estudiantes exploran el conocimiento computacional a través de la experiencia, y lo hicieron juntos, aplicando los conocimientos con los que venían trabajando desde años anteriores.

En casos como estos se pueden ver cómo los estudiantes lideran la construcción y aplicación de los proyectos, mientras que los docentes acompañan y guían la experiencia. De igual modo, es necesario comprender que el ejercicio de la programación no es solo aprender el funcionamiento de los dispositivos, sino reflexionar de manera crítica ante los usos sociales de las tecnologías.

Dar a conocer el desarrollo de estas nuevas metodologías de trabajo es una misión de la Subsecretaría de Contenidos Audiovisuales, que a través del Ministerio de Educación de la Provincia visibilizan los logros de los estudiantes. Particularmente en este proyecto se evidencia la combinación del pensamiento abstracto de los algoritmos con la creatividad y un nuevo lenguaje.

Para finalizar, Zapata aseguró que “es muy importante contar con estas herramientas en las aulas porque es lo que se viene y por eso invito a otros docentes que también se animen a implementarlo con sus alumnos”.